
En un acto celebrado ayer en Madrid por el banco ING y la revista «ethic», la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha asegurado que «la falta de disponibilidad de agua no procede de una decisión que puedan tomar unas instituciones y otras. Está vinculado a un proceso en el que cambia la pluviometría». Según esta afirmación, las autoridades no podrían hacer nada para que los agricultores o los ciudadanos puedan disponer del agua de los embalses españoles, actualmente más de 29.000 hectómetros cúbicos, salvo esperar a que llueva.
«Estos días que tenemos a los agricultores protestando, saben que una de las grandes amenazas que se sienten como propias en su actividad cotidiana es la falta de disponibilidad de agua, y la falta de disponibilidad de agua no procede de una decisión que puedan tomar unas instituciones y otras. Está vinculado a un proceso en el que cambia la pluviometría», ha indicado la vicepresidenta Ribera.
Y precisamente ese cambio «requiere una acción, una intervención institucional importante para reducir ese riesgo», ha apostillado en defensa de las medidas ambientales y ecológicas que defiende el Gobierno y ante las que protestan los agricultores. La vicepresidenta ha citado un informe reciente de Banco de España en el que se incluye que un aumento de la aridez de un punto porcentual se asocia con una caída de 20 puntos básicos en el crédito a largo plazo.
En el caso concreto de la agricultura, Teresa Ribera ha alertado de que la caída del crédito podría llegar a caer en 25 puntos básicos “si no se introducen medidas que requiere un escenario de cambio climático probable”.
Ribera ha afeado la decisión de grandes firmas de Wall Steet como JPMorgan Chase, Blackrock, Pimco y State Street en los últimos días de reducir y dar marca atrás a sus ambiciones climáticas.
La semana pasada, JPMorgan, Pimco y State Street decidieron retirarse de la coalición de inversores institucionales Climate Action 100+, que tenía como objetivo adoptar acciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de forma consistente con el Acuerdo de París y un alza en la temperatura global inferior a 2ºC.
