
Para hacer frente a la sequía, el Ayuntamiento de Málaga ha puesto en mrcha varia líneas de actuación, entre las que se encuentran la activación de pozos, la reducción de la presión, las reparaciones en las conducciones para evitar fugas, ampliar la depuradora poner en marcha una prueba piloto para volcar 20.000 metros cúbicos diarios de aguas regeneradas al río Campanillas.
La primera medida, que lleva en marcha varias semanas es la rebaja gradual de la presión del agua que se inyecta en las redes. Al mismo tiempo se quieren reparar fugas en las conducciones y controlar el consumo de los llamados «grandes consumidores».
Además, se pretende ahora ampliar los recursos procedentes del freático para riego de zonas verdes y limpieza viaria con la activación de los pozos de Perales y Puente de Rey, y también poner en marcha los que se encuentran en el tramo final del río Guadalhorce, así como la potenciación del uso de aguas regeneradas.
En relación a las aguas subterráneas del Bajo Guadalhorce, Emasa lleva desde junio de 2023 activando de forma progresiva los pozos de Aljaima y Fahala. Asimismo, estas aguas, junto a los dos hectómetros de agua superficial del río Guadalhorce, según la concejala delegada de Sostenibilidad Medioambiental, Penélope Gómez, han hecho que la capital capte menos recursos de las reservas de los embalses.
De igual forma, Gómez ha explicado que mientras la Junta intenta recuperar más pozos del acuífero en Aljaima, Emasa está trabajando en la recuperación y puesta en servicio de diferentes pozos municipales que están a ambas márgenes del tramo final del río y que estiman que podrían llegar a aportar unos 800 litros por segundo, es decir, alrededor de 25 hectómetros anuales, pero todo dependerá de las condiciones en las que se encuentren los acuíferos y del aforo de estos para saber qué volumen se puede extraer.
Por otro lado, la concejala ha asegurado que los primeros pozos en ponerse en funcionamiento van a ser el de los Perales y Puente del Rey que se encuentran en el entorno del Aeropuerto. Cabe señalar que estos pozos han ayudado en otros períodos de sequía.
De igual forma, el Consistorio ante la posibilidad de que la situación siga empeorando tiene planteado activar otros pozos del entorno como los de San Isidro, Intelhorce, Amoniaco o los de las Fincas Marín y el Patillo.
Cuando se mida el volumen almacenado y se analice la calidad del agua, se ejecutarán obras para crear las conducciones necesarias para transportar el agua extraída hasta el depósito de norte del aeropuerto y de ahí hasta las canalizaciones que conectan con la red principal hasta la estación potabilizadora de El Atabal. Esta obra está incluida dentro del cuarto decreto de sequía aprobado por la Junta, cuya inversión asciende hasta los 15,5 millones de euros y tendrá un plazo de ejecución de seis meses.
En cuanto a las aguas regeneradas, en el cuarto decreto de sequía también contempla como actuación “prioritaria” la ampliación de la capacidad de la depuradora del Guadalhorce hasta el máximo que la planta puede tener. Para ello, Emasa está redactando el proyecto como paso previo a la obra que está valorada en 3,6 millones de euros.
