
El Gobierno de Aragón ha anunciado hoy que trabaja junto al Ministerio de Agricultura para erradicar y controlar un foco de lengua azul detectado en una explotación de 600 ovejas reproductoras en la localidad de Montanuy, en la comarca oscense de Ribagorza. La detección de este brote se produce apenas un día después de que el Ejecutivo central incluyera a la provincia de Huesca en las zonas restringidas por esta enfermedad.
En un comunicado, el Gobierno aragonés ha informado que, al igual que con otras enfermedades similares, se impondrá la vacunación obligatoria del ganado ovino y bovino en la zona afectada. El objetivo es generar defensas en los animales para impedir la propagación del virus. Sin embargo, las autoridades han advertido que no se espera la disponibilidad de las dosis necesarias antes de mediados de septiembre.
La lengua azul, que afecta principalmente a ganado bovino y ovino, se transmite a través de la picadura de un mosquito y no es contagiosa entre animales ni transmisible a los seres humanos. En el ganado ovino, los síntomas pueden incluir fiebre, heridas en las mucosas de la boca, cojera y, en algunos casos, abortos. Aunque los bovinos suelen ser asintomáticos, pueden presentar fiebre, salivación excesiva y cojera.
El Departamento de Agricultura de Aragón ha recomendado que, en caso de sospecha, los animales sean inmovilizados y sometidos a pruebas para detectar la presencia del virus, como se ha hecho en la explotación afectada de Montanuy. Estas medidas buscan contener el brote y proteger las explotaciones ganaderas de la región y del resto de España.
