
Una nueva alerta sanitaria en Marruecos ha puesto en evidencia una práctica preocupante en la cría de ganado y aves de corral: el uso de heces de aves como parte del alimento para estos animales. Las autoridades marroquíes han emitido una advertencia sobre los posibles riesgos asociados, incluida la presencia de bacterias como Escherichia coli (E. coli) y Campylobacter, que pueden representar graves amenazas para la salud humana.
El jefe del servicio veterinario de las áreas de Mediouna y Nouaceur, Mounir Sertani, ha alertado sobre la detección de estas prácticas en su zona. Además de los peligros para la salud, el uso de heces de aves en la alimentación animal puede afectar negativamente al sabor y la textura de la carne, según la alerta emitida por la Oficina Nacional de Seguridad Alimentaria (ONSSA) de Marruecos.
Esta situación cobra relevancia en el contexto de las recientes modificaciones legislativas en la Unión Europea que permiten la entrada de productos avícolas procedentes de Marruecos. Aunque la exportación de aves o ganado de Marruecos a España es minoritaria, el cambio normativo ha generado preocupación entre las organizaciones agrarias españolas. UPA y COAG han alertado sobre posibles deficiencias en los estándares de seguridad alimentaria de estos productos, así como una legislación más laxa en cuanto al control de enfermedades como la salmonella.
Por su parte, Marruecos ha respondido a la polémica surgida en torno a las fresas con hepatitis A detectadas en España, defendiendo la calidad de sus productos agrícolas y desmintiendo las acusaciones de contaminación. Sin embargo, la situación destaca la importancia de garantizar la seguridad alimentaria en el comercio internacional y la necesidad de establecer controles rigurosos para proteger la salud de los consumidores.
