
Cuatro asociaciones agrarias europeas han expresado su fuerte oposición a la nueva ronda de negociaciones entre la Unión Europea y los países del Mercosur, que se celebrará esta semana en Brasilia. Estas conversaciones tienen como objetivo avanzar en la ratificación del acuerdo comercial firmado en 2019, un pacto que las agrupaciones agrarias consideran perjudicial para sus sectores.
Mercosur, acrónimo de «Mercado Común del Sur» es una unión aduanera establecida en 1991, integrada por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con la reciente incorporación de Bolivia. Este bloque tiene como objetivo principal promover la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre sus miembros, además de establecer un arancel externo común y políticas comerciales coordinadas. Mercosur es una de las principales regiones exportadoras de productos agrícolas, incluyendo carne, soja y azúcar, lo que lo convierte en un socio clave en el comercio internacional.
Preocupación en el Sector Agrario Europeo
Las asociaciones Copa-Cogeca, la Asociación de Procesadores y Comerciantes de Aves de Corral de la UE, la Asociación Europea de Fabricantes de Azúcar y la Confederación Internacional de Productores de Remolacha han denunciado que la Comisión Europea parece estar dispuesta a ignorar el impacto negativo que el acuerdo podría tener en sectores agrícolas fundamentales dentro de la UE.
En un comunicado, los representantes agrarios advirtieron que el acuerdo no considera adecuadamente los desafíos que enfrenta el sector agroalimentario europeo, como las consecuencias de la pandemia de COVID-19, la guerra en Ucrania y las exigencias del Pacto Verde Europeo. Estos factores, según los agricultores, han aumentado las dificultades para los productores europeos, que ya se ven presionados por la competencia internacional.
Desacuerdos sobre el Impacto Medioambiental
Aunque el acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur fue firmado en 2019, aún no ha sido ratificado debido a las exigencias de la UE para que los países de América Latina fortalezcan sus políticas de protección medioambiental. Francia ha sido uno de los principales defensores de estas exigencias, insistiendo en que la ratificación del acuerdo esté condicionada a mayores compromisos ambientales por parte de Mercosur.
Sin embargo, los países del Mercosur han rechazado estos requerimientos, argumentando que son medidas proteccionistas disfrazadas de preocupaciones ambientales. Con el objetivo de superar estas diferencias, ambas partes se reunirán del 4 al 6 de septiembre en Brasilia para una nueva ronda de negociaciones, en la que se discutirá un anexo al acuerdo original.
A medida que se acercan las negociaciones, las asociaciones agrarias europeas han intensificado su presión sobre la Comisión Europea, subrayando que no se debe avanzar en el acuerdo sin considerar profundamente sus posibles efectos sobre los sectores agrícolas más vulnerables de Europa.
