
España e Italia serán los únicos grandes productores de la Unión Europea que registrarán incrementos en la producción de vino este año, según un informe publicado por el Comité de Organizaciones Agrarias y Cooperativas comunitarias (Copa-Cogeca). España, con un crecimiento estimado del 17,6%, alcanzará los 38,1 millones de hectolitros, consolidándose como el segundo mayor productor europeo.
El informe destaca que el «considerable» incremento en la producción española se ha logrado a pesar de las difíciles condiciones climáticas, marcadas especialmente por la sequía, que está adelantando el inicio de la cosecha en muchas zonas del país. Este fenómeno ha llevado a que en algunas áreas las labores de recolección comenzaran ya en la segunda quincena de julio.
Castilla-La Mancha, que aporta más de la mitad de la producción nacional, ha sido clave en este repunte, con un aumento del 23% respecto al año pasado. En contraste, regiones como Cataluña, Comunidad Valenciana, Aragón y Murcia se mantendrán en niveles similares a 2023 o experimentarán ligeras caídas debido a la grave escasez de agua.
Producción en la UE: una ligera disminución global
En el conjunto de la Unión Europea, la producción de vino y mosto para 2024 se estima en 144 millones de hectolitros, lo que supone una ligera disminución del 3% respecto al año anterior y un 10% por debajo de la media de los últimos cinco años. El informe atribuye esta tendencia a las condiciones meteorológicas adversas que han afectado a varios países productores.
Italia, lidera la producción con 41 millones de hectolitros y un aumento del 7%. Francia, que fue el primer productor en 2023, ha caído este año al tercer puesto al perder un 22% en la producción, para situarse en un total 37,4 millones de hectolitros y por detrás de España, que ocupa ya el segundo lugar con una producción de 38,1 millones de hectolitros.
