
Desde 1995, el sector agrario español ha experimentado un impresionante avance en términos de productividad, superando a la Unión Europea en 14 puntos en este indicador crucial. Según datos recopilados por el Banco de España (BdE), Fedea y economistas, es el único sector que ha logrado mejorar en el indicador ‘maldito’ de la estructura productiva en nuestro país.
A pesar del proceso de terciarización de la economía española, donde la agricultura ha perdido peso en términos de empleo —pasando del 14.1% al 3.5%—, sigue desempeñando un papel fundamental en la nutrición y la economía del país. Sin embargo, esta aparente prosperidad en términos de productividad contrasta con una realidad más compleja: la renta de los agricultores profesionales sigue rezagada en comparación con otros sectores económicos.
Según revela Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, la renta media de estos profesionales es apenas la mitad de la renta media del conjunto de los declarantes, y solo un 18.7% de los declarantes de ingresos agrarios viven fundamental o exclusivamente de esta actividad.
Los datos fiscales del IRPF entre los años 2014 y 2021 muestran una disminución del 15% en el número de declarantes agrarios, situándose en 950,771 personas en 2021. El rendimiento neto obtenido de la actividad agraria por estos declarantes profesionales estaría en 2021 en unos 13.148 euros de media, muy por debajo de los 33.377 euros cifrados estadísticamente por el Ministerio de Agricultura para el mismo año. Además, comparado con la renta media de todos los sectores, el rendimiento neto de los agricultores profesionales representa solo el 48% en 2021, evidenciando una marcada disparidad.
Desde Unión de Uniones se hace hincapié en la necesidad de abordar estos problemas con soluciones contundentes. En este sentido, se reclama una cadena alimentaria que remunere a los productores por encima de sus costes de producción, políticas agrícolas que apoyen la resiliencia de las explotaciones y la protección en frontera del modelo productivo agrario de la UE y español.
Estos datos refuerzan la urgencia de actuar para garantizar la rentabilidad y la dignidad del trabajo agrario. Con la tractorada convocada para el próximo 17 de marzo, Unión de Uniones busca poner sobre la mesa estas demandas y promover medidas que aseguren un futuro sostenible para el campo español y sus trabajadores.
